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Abdomen agudo en mayores: síntomas atípicos
El abdomen del mayor engaña. Una apendicitis, una obstrucción intestinal, una isquemia mesentérica o una diverticulitis pueden dar menos dolor y menos fiebre de lo esperado. A veces el primer signo es dejar de comer, confundirse, caerse o decir simplemente “me encuentro raro”.
Caso típico: poco dolor, mucha gravedad
Un varón de 86 años lleva dos días sin comer, con dolor abdominal difuso “soportable” y estreñimiento. No tiene fiebre alta. La familia piensa en gases. En urgencias se detecta una obstrucción intestinal. En mayores, la intensidad del dolor no siempre mide la gravedad. La reserva fisiológica es menor, los síntomas son menos floridos y la medicación puede enmascarar fiebre o dolor.
Por qué el abdomen del mayor es distinto
La edad reduce la respuesta inflamatoria, altera la sensibilidad al dolor y multiplica comorbilidades. Diabetes, demencia, corticoides, analgésicos, anticoagulantes, estreñimiento crónico y cirugías previas cambian la presentación. Además, el mayor puede explicar peor el síntoma por hipoacusia, deterioro cognitivo o miedo a ingresar. Por eso la exploración no se limita al abdomen: se valoran hidratación, marcha, lucidez, tensión, pulso y medicación.
Cuadros frecuentes que se pasan por alto
Diverticulitis, obstrucción por bridas o hernias, impactación fecal, colecistitis, pancreatitis, apendicitis, isquemia intestinal, retención urinaria y sangrado digestivo pueden presentarse de forma discreta. La isquemia mesentérica merece especial cuidado: dolor desproporcionado, fibrilación auricular, arterioesclerosis y deterioro rápido obligan a pensar en ella aunque la exploración inicial parezca pobre.
Estreñimiento, fecaloma e incontinencia paradójica
El estreñimiento crónico en el mayor no es un problema menor. Un fecaloma puede causar dolor, vómitos, retención urinaria, delirium, falsas diarreas por rebosamiento e incluso úlceras rectales. Muchos pacientes reciben antidiarreicos cuando en realidad están impactados. Revisar laxantes, hidratación, movilidad, opioides, hierro, anticolinérgicos y dieta es parte del abordaje.
Qué se valora en consulta
Si hay dolor agudo o signos de alarma, la consulta no sustituye urgencias. En cuadros subagudos o repetidos se revisan episodios previos, ritmo intestinal real, pérdida de peso, sangre en heces, anemia, medicación, hidratación, dieta, movilidad, función cognitiva y carga del cuidador. También se ordena la documentación: analíticas, ecografías, TAC, colonoscopias y altas hospitalarias.
Después del ingreso
Un ingreso por abdomen agudo puede dejar al mayor peor aunque la cirugía o el tratamiento hayan ido bien: delirium, pérdida de músculo, miedo a comer, estreñimiento, insomnio, dolor y dependencia nueva. La recuperación exige plan de hidratación, alimentación, marcha, revisión de analgesia y señales de alarma. La familia necesita saber qué es esperable y qué no.
Mirada psicosomática sin confundir
El estrés y la ansiedad pueden empeorar colon irritable, náuseas, aerofagia y dolor funcional. Pero en mayores, antes de atribuir un abdomen a nervios, se descartan causas orgánicas relevantes. La medicina psicosomática seria no sustituye el diagnóstico médico; lo completa cuando ya se ha valorado el riesgo.
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En el mayor, el diagnóstico no está solo en el órgano afectado. Está también en la medicación, la biografía, la autonomía y la forma concreta en que la familia sostiene el día a día.
Dr. Joseph Salama, Doctor en Psiquiatría
Por qué un Doctor en Psiquiatría con tesis sobre la vejez
El Dr. Joseph Salama defendió en 1994 su tesis doctoral titulada "Un estudio de las actitudes en la vejez", leída en la Universidad de Málaga. Es miembro de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología Médica. Esta trayectoria permite mirar los problemas del mayor como cruces entre enfermedad médica, estado mental, medicación, fragilidad, familia y decisiones reales, sin reducirlos a una sola etiqueta.
Cómo trabajar con la consulta
Escriba por el formulario o por email a salamaioseph@gmail.com explicando edad, diagnósticos, medicación, cambios recientes, autonomía, ánimo, sueño y documentación disponible. La consulta cuesta 100 €, pagaderos en efectivo, Visa o Mastercard. Si procede informe, se presupuesta aparte antes de redactarlo.
Preguntas frecuentes
¿Un mayor puede tener apendicitis sin fiebre?
Sí. La fiebre y el dolor pueden ser discretos, y el retraso diagnóstico es más frecuente.
¿El estreñimiento puede causar confusión?
Sí, sobre todo si hay fecaloma, dolor, retención urinaria, deshidratación o infección asociada.
¿Cuándo no esperar a consulta?
Ante dolor intenso o progresivo, vómitos persistentes, abdomen duro, sangre, fiebre, confusión o mal estado general.
Formulario para estudiar el caso
Dolor abdominal geriátrico sin simplificar
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